Esta escapada a Villalonga con cata de vino es una experiencia diseñada para los amantes del buen vivir. Te alojarás en una habitación doble y bajarás a la bodega del hotel con un sumiller para disfrutar de una degustación guiada de tres vinos locales con picoteo. Si el vino no es lo tuyo, podrás hacer una visita guiada con cata en una fábrica de ginebra cercana.