Si has respondido mentalmente que sí es porque te gusta la idea de recorrer parajes nevados sin ponerte unos esquíes o seguir un recorrido fijo. Como es probable que tengas alguna duda sobre esta opción de ocio, vamos a despejarte todas las dudas al respecto a continuación.
Índice
La historia de las motos de nieve
Fue en 1924 cuando Earl Eliason diseñó un prototipo que se denominó «tobogán motorizado». Once años más tarde Joseph-Armand Bombardier diseñó una que tenía un diseño similar al actual. Ya en 1959, el antedicho creó un modelo más ligero que se convirtió en la base de los modelos disponibles en el mercado.
Volviendo a la década de los 20 del siglo pasado, Eliason fue el primero en tener muy claro que tanto las personas que vivían en zonas nevadas como los trabajadores de las estaciones de esquí necesitaban un medio de transporte seguro que les evitase caminar durante horas, o poner en riesgo la vida de un animal.
El paso de los años fue aportando aerodinámica, velocidad (hay modelos que superan los 180 kilómetros por hora) y adaptabilidad a todo tipo de obstáculos. La tecnología más moderna ha permitido la creación de modelos con una velocidad superior a los 220 kilómetros por hora y con todo tipo de comodidades. ¿Te hemos puesto los dientes largos? Antes de reservar tu excursión sigue leyendo porque tenemos mucho que contarte.
¿Cómo funciona una moto de nieve?
Vamos a describirte la parte mecánica de una moto de nieve. En la parte trasera se encuentra una rueda, tipo oruga, que es la que ejerce la tracción. En la delantera, hay dos esquíes, uno a cada lado, que facilitan que el vehículo vaya por la dirección que elijas al girar el manillar. Es en este donde se encuentran el freno y el acelerador tal y como ocurre en una motocicleta estándar. Es cuestión de que te acostumbres a la potencia del motor y a encontrar la velocidad adecuada para cada parte de tu recorrido. ¡A que es fácil!
¿Quién puede conducir una moto de nieve?
Cualquier persona de más de 25 años en posesión del carnet de conducir B con una antigüedad superior a un año. Se trata de un vehículo a motor que tiene un peso que suele superar los 200 kilogramos y que te exige que te desplaces en cada curva para que la motocicleta no se te venga encima.
El porcentaje de dureza de la nieve, el peso de los ocupantes de la motocicleta y las condiciones climatológicas son aspectos que inciden directamente en la velocidad de cada recorrido. Es importante subrayar que también hay que evitar circular sobre placas de hielo y que tomar todas las precauciones posibles siempre es positivo. Bajo la nieve puede haber ramas, troncos, raíces y rocas que podrían provocar un vuelco. A menor velocidad, menos opciones de sufrir un accidente de consecuencias indeterminadas. La prudencia será tu gran aliada, pero seguir las instrucciones del monitor, que conoce la zona a la perfección, es la mejor opción para disfrutar de un recorrido más seguro y tranquilo.
¿Quién puede viajar como acompañante en una moto de nieve?
Los menores a partir de los cinco años de edad, siempre que sus padres firmen un consentimiento, y los adultos sin licencia de conducir como acompañantes. En todos los casos, es imprescindible llevar un casco homologado y gafas con protección para los rayos UV que se reflejan en la nieve.
Además, es necesario llevar unos guantes, ropa de invierno impermeable y botas que protejan los pies de manera correcta. Una vez equipado, solo tendrás que seguir las instrucciones del monitor para aprender a acelerar, a frenar y a colocarte correctamente en cada curva. ¿Cuándo te gustaría convertirte en piloto de una moto de nieve?
Las rutas en moto de nieve: características y factores importantes
Las opciones más recomendables son todas aquellas que te permitan salirte de las pistas de esquí de una estación, o las que te lleven por amplias zonas naturales con un paisaje típico. Recuerda que los recorridos han de incluir ascensos, descensos, áreas para poner a prueba la velocidad de tu moto y zonas para descansar.
De hecho, cada excursión en moto de nieve es casi una pequeña carrera de obstáculos que va a ponerte a prueba continuamente. No te preocupes, ya que un monitor se encargará de tranquilizarte, de explicarte cuáles son las opciones a tu alcance para superar cualquier barrera y para que tu recorrido sea tan seguro como fiable.
Por cierto, ¿no decías que lo tuyo era la aventura? Pues ahora puedes demostrarlo subiéndote a una moto de nieve y recorriendo la zona que más te guste. Prepárate porque es muy probable que te sorprendas de tu capacidad para sobreponerte a las dificultades mientras consigues tu objetivo de hacer un recorrido inolvidable.
¿Dónde encontrar una ruta en moto de nieve ideal?

¡En Freedome! De hecho, es una de las actividades que más nos gusta y que más vamos a implementar en un futuro próximo. Una de nuestras rutas en moto de nieve favoritas es la que cruza el valle del Tena en el pirineo oscense. La impresionante sierra de la Partacua encierra en su interior todo tipo de pistas, valles, bosques e incluso un lago: el de Tramacastilla.
Al repasar las opiniones de los amigos que han participado en la ruta nos hemos encontrado con todo tipo de frases positivas. «He convertido mi sueño en realidad», «en cuanto pueda repito» o «jamás pensé que pilotar una moto de nieve iba a ser tan emocionante» son algunas de ellas.
Si quieres que contemos contigo en la próxima excursión en moto de nieve que organicemos, accede al buscador de esta misma web y encontrarás las propuestas disponibles. Lee la ficha informativa, añade, si te apetece regalar la experiencia, algún extra y formaliza la reserva. Así de fácil tendrás ya un plan perfecto que completará tu próxima escapada a la nieve.
Queremos convertir tu tiempo de ocio en uno repleto de actividad, pero diferente a lo que ya has vivido. Cuenta con nuestra experiencia para protagonizar una aventura digna de ti y para salir de tu rutina. ¡Te esperamos!

