En Peña Cabarga, la calma no se busca: te encuentra en cuanto llegas. Vive una noche en una cúpula panorámica rodeada de naturaleza, con ventanales al valle, y todas las comodidades para desconectar sin prisas. Una escapada íntima y diferente donde el paisaje, el silencio y el confort se combinan para regalaros un descanso que se siente de verdad.